Truffaut

6 de febrero: mi homenaje a Truffaut se llama Antoine Doinel

Si tuviera que rescatar un momento, sólo un momento, de la historia del cine me costaría horrores decidirme entre el maravilloso abrazo de Bob Harris y Charlotte en el final de ‘Lost in Translation’ y esa escena de Antoine Doinel frente al espejo repitiendo su nombre una y otra vez.

Aprendí a amar a Truffaut de la mano y por las maneras de Antoine Doinel, su inolvidable personaje, su alter ego. Ese niño, después joven y más tarde hombre (ríase Richard Linklater) capaz de convertir la cotidianidad en sueños, porque «todo en la vida es cine y los sueños cine son». Sí, Antoine Doinel, encarnado por un maravilloso Jean-Pierre Léaud, tiene la culpa de que mi director de cine favorito sea el maestro francés, ese mago del Séptimo Arte que nació hace hoy 90 años y que nos dejó huérfanos, víctima de un cáncer cerebral, cuando solo tenía 52, demasiado joven para morir, demasiadas películas que se quedaron por hacer.

Pero tenemos 21 a las que volver cuando queramos seguir asombrándonos de lo mágico que puede llegar a ser eso que pasa en un gran pantalla cuando se apagan las luces. Justo ahí. Justo entonces. Porque las películas de François Truffaut son un canto a la Literatura (vuelvo a Antoine, a un Antoine ensimismado leyendo a Balzac), al humor, a la cultura, al amor… A la vida. El ejemplo perfecto de que es en el cine donde se aúnan todas y cada una de las artes. Y que puede ser revolucionario. No en vano, fue la figura más relevante de la Nouvelle Vague, que cambió el celuloide para siempre, irremediablemente.

Quizá también nos cambió a todos nosotros. A mí, por ejemplo, que a veces soy capaz de sentirme como Antoine Doinel a punto de alcanzar la playa o sonrío con ternura como si fuera una Christine Darbon cualquiera en mi domicilio conyugal. Necesitamos héroes, héroes cotidianos, héroes que no difieran demasiado de lo que somos y, sobre todo, de lo que sentimos. Quizá esa sea la auténtica heroicidad.

Por cierto, en la Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo (SACO) RADAR recuerda la figura de Truffaut proyectando desde hoy una selección de algunos de sus títulos esenciales: ‘Jules y Jim’, ‘Las dos inglesas y el amor’ (20 de febrero) y ‘Tirad sobre el pianista’ (24 de marzo).

Apaguemos las luces. Que siga la magia.

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